Portfolio

un espacio para compartir qué aprendo y cómo lo aprendo,

vivencial

y basado en anécdotas, reflexiones, teorías, experiencias reales...

para compartir

la cotidiana innovación educativa que, día a día, ocurre en el mundo.
 

domingo, 31 de octubre de 2010

píldora 7: abriendo la escuela al mundo


       A lo largo del curso me he encontrado y me sigo encontrando, centros educativos dispuestos a iniciar procesos de formación para innovar y crear diferentes tipos de proyectos y actividades con su profesorado. Sin embargo, el debate acerca de por qué trabajar de un modo y no de otro, por qué elegir este estilo de organización y no otra o por qué elegir esta dirección de cambio e innovación y no la contraria, son discusiones difíciles de dirigir y, en ocasiones, interminables. ¿Cómo regalar a estos claustros una ventana al mundo desde la que puedan asomarse y hacerse una idea de lo que ocurre alrededor, reflexionar juntos y saber cuál es la dirección de cambio adecuada y contemporánea al momento en que viven?
      En este aire de inspiración y necesidad de formación me lancé a organizar una primera sesión en busca de esta ventana para proyectar cómo lo que ocurre fuera de la escuela, nos está enviando mensajes y claves muy directas acerca de qué y cómo enseñar y organizarnos dentro; de esto ya hablé en nuestra primera píldora educativa... ¿Cómo saber cuáles son las cables sociológicas, de la enseñanza o del aprendizaje, que aparecen diariamente en nuestro mundo y que nos interpelan a mantener el trabajo que estamos realizando con éxito, a emprender nuevas formas o a remodelar otras?, ¿cómo mostrar dejando que sean ellos los que se impliquen en el viaje y vean y sientan con su propio estilo la transformación del mundo y por ende, la necesaria transformación de la escuela? Me inclino por usar la pantalla como una gran ventana al mundo y 16 vídeos como medio de transporte. Para darle más emoción a la actividad, los primeros minutos del vídeo introductorio al pasado congreso del Ser Creativo, me ofrece una apertura única. 4 grupos de 4 personas, 4 vídeos por cada grupo, 16 vídeos en total para abrirnos al mundo, 21 minutos para crear y recrearnos en cada ventana que se abre.





     Y así es como discurrió la sesión, con vídeos que iré desgranando a modo de píldoras educativas en sucesivas entradas. La actividad funcionó y seguiré trabajando con ella, creando marcos, ventanas y pantallas de vídeo abriendo la escuela al mundo.


lunes, 25 de octubre de 2010

píldora 6: enseñar a aprender con David Perkins

      Se abre la puerta del aula y la profe aparece con un gran barreño lleno de globos de agua. Los globos bailan al compás del vaivén que marca su cadera y el brazo derecho que carga con el peso, cual lavandera matemática. Del otro lado, entrelazada en el codo del brazo izquierdo y haciendo equilibrios con la cabeza, una escalera se sujeta a duras penas, dibujando un perfil más excéntrico, si cabe, de lo que se espera de una profesora de matemáticas a punto de empezar una clase... 

      “Hoy vamos a trabajar con las ecuaciones lineales...” lo dice sin pudor y sin vergüenza, como si el hecho de que se presentara con una palangana prestada por el conserje, treinta y dos globos de agua de varios colores y una escalera decorada por manchas de pintura de cientos de variaciones del blanco, tuvieran un mínimo denominador común con su anuncio de contenidos para la clase que va a tener lugar. Son, sin duda, situaciones primas, diría el empollón, nunca llegarán a cruzarse a pesar de que tiendan a infinito, pero se equivoca... Cómo aquella profesora descubrió una relación posible entre los globos de agua y la escalera, por un lado, y la aceleración, la gravedad y los fundamentos básicos de las ecuaciones lineales, por otro, es una paradoja digna de un “eureka” más alto y claro que el de la manzana de Newton.


      Aquella clase de matemáticas transcurrió mitad en el patio y mitad en el aula. Mientras un alumno subido en la escalera, lanzaba un globo de agua a una altura determinada, otros tomaban buena nota del tiempo que tardaba en colisionar contra el suelo, ante el asombro de los aprendices de científico, salpicados con gusto de participar activamente en su aprendizaje. Se mide el peso de cada globo, la distancia y el tiempo, y se practican distintas series de variaciones en la altura de la escalera subiendo y bajando peldaños. Es una clase de unos veinte alumnos y todos deben tomar buena nota de todo, con los resultados hay que llegar a comprender las bases teóricas de las ecuaciones lineales, el secreto está en los globos, y en la práctica, y en la experiencia, y en la conexión con la realidad, y en la significación del proceso, y en la proximidad de la experiencia y en la originalidad del planteamiento, y en la relación de la pregunta planteada con la práctica... y en las gotas  que salpican los cuadernos de apuntes, que aunque se evaporan en segundos bajo el sol de media mañana, vivirán perennes salpicando en seco, la memoria de los alumnos en esta vivencia matemática única. Así es como transcurre una clase ejemplar, presentada en vídeo en la conferencia del profesor David Perkins a la que asistí el pasado viernes, 22 de octubre.


      El doctor Perkins es profesor de la universidad de Harvard en la Facultad de Educación y ha sido codirector del Project Zero, con Howard Gardner, más conocido por su redefinición del concepto de inteligencia a través del modelo de inteligencias múltiples, del que hablaremos más adelante. David estudia, entre otras líneas, cómo aprende el ser humano y cómo se puede fomentar el pensamiento crítico y la comprensión en el aprendizaje. Actualmente dirige la web de formación www.learnweb.harvard.edu/wide/es. Entre sus publicaciones destacadas cabe citar: La escuela inteligente, La bañera de Arquímedes y, la más reciente aún en imprenta para la edición en español, El aprendizaje pleno: siete principios del aprendizaje para transformar la educación. En privado es un hombre cercano, que habla algo de español y tiene una gran carrera profesional diversificada y creativa.

      El concepto del “aprendizaje pleno” es una idea visionaria sobre metodología, sobre pensamiento profundo y sobre la comprensión en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Una de las razones que contribuyen al fracaso en la educación de nuestros alumnos es que fomentamos un proceso de aprendizaje muy superficial, no damos la oportunidad de ofrecer aproximaciones profundas, entendidas como experiencias de aprendizaje duraderas en el tiempo, útiles, conectadas con la realidad y suficientes como para resolver problemas semejantes en contextos aproximados o dispares. Se ha extendido la concepción popular de que más contenido implica mayor profundidad y que sólo con grandes cantidades de información, pueden llegarse a despertar procesos cognitivos de comprensión. De este modo, hemos convertido las clases en actividades rutinarias, con la presentación constante de información y contenidos basados en la falsa creencia de que a mayor memorización, mayor capacidad de comprensión. Nada más alejado de la realidad. Fomentar la presentación de contenidos sin ofrecer caminos del pensamiento para procesarlos es lo que ha generado el proceso de superficialidad de la educación, la profundidad en el pensamiento y la comprensión no la aportan los contenidos, sino las rutas y destrezas cognitivas de la competencia de aprender a aprender, las cuales ofrecen una guía para ahondar en la información.

       La información por la información, tanto en la pantalla como en la clase magistral, sin procesamiento y enseñanza de destrezas cognitivas es el germen de la superficialidad. Paradójicamente a mayor cantidad de contenidos, mayor saber considerado superficial e inerte, es necesario una nueva concepción de la educación y el rol del profesor donde se entienda que a mayor reflexión sobre las destrezas y los procesos de razonamiento, al mismo tiempo que se trabaja con contenidos, mayor saber, considerado profundo y conectado con la realidad, útil y duradero en la memoria del aprendiz. La enseñanza de destrezas y rutinas cognitivas, como caminos que crean conocimiento en la maraña informativa, está en la base del cambio de la figura docente y de la revolución, tan necesaria que precisa la escuela hoy. Enseñar a aprender para aprender a aprender.
  

lunes, 18 de octubre de 2010

píldora 5: we no speak americano o cómo crecen las artes y las ciencias.

      Solos, tristes, huérfanos y algo resacosos de pedagogía nos hemos quedado después del estupendo evento del Global Education Forum en Madrid, el pasado fin de semana. Hemos aprendido mucho, hemos disfrutado, hemos compartido y ahora... Ahora volvemos a nuestras aulas sabiendo que estamos en lo cierto, que la innovación educativa es posible, que el mundo ha cambiado y la escuela debe cambiar con él, así lo vimos en nuestra primera píldora del blog: ¿en qué consiste la innovación educativa?
     A todos los que habéis hecho posible este evento y a todos los que lo hemos disfrutado dedico nueva dosis pedagógica, una píldora para sobrevivir al mono que nos ha dejado ya este congreso, ¿cuándo llega el siguiente?
    
      La información cambia, se desarrolla, se expande, se estira y en la medida en que se comparte crece el conocimiento. Que cómo ocurre... que qué significa hoy crear cultura y conocimiento... que qué es mezclar y remezclar para crecer y mejorar... aquí una buena prueba efectista y optimista para empezar a trabajar acerca de cómo la ciencia y el conocimiento, desde la fuente espistemológica del currículo, nos dan pistas acerca de cómo crecer, innnovar y hacernos nuevos en lo clásico, mismos sustantivos,  otros verbos. ¡Feliz semana a todos!



martes, 12 de octubre de 2010

Píldora 4: ¿Cómo mirar sin prejuzgar, a la generación de nuestros alumnos?

     31 de agosto. Vuelo de Sevilla a Lisboa para participar en un encuentro de profesores. Para mi sorpresa, aún siento arena en los bolsillos cuando escarbo en busca de céntimos. Es el primer vuelo del curso y alterno la lectura del último clásico de este verano con los periódicos portugueses que me ofrecen. El portugués es un idioma precioso, pienso, y detengo la vista ante un gran titular sobre una reyerta de jóvenes en Lisboa. Tópico tras tópico, en vano trato de encontrar alguna idea que no ensucie la belleza de la lengua de Saramago. Me doy por vencido, vivimos en el siglo XXI a golpe de estereotipos.
     1, 2, 3 y 4 de septiembre. Gracias a un “portoñol” que apenas chapurreo afianzo mi portugués y me lanzo a discutir sobre el nuevo incidente juvenil en la capital con los profesores del encuentro. No cabe duda, os jovens de hoje são mais violentos, bebem mais, não têm respeito pela autoridade e têm um nível acadêmica muito baixo. Trato de ofrecer una postura comedida, me amparo en la estadística, en la sociología, en la psicología… de nada me sirve. Não faze mal, me dicen. Empiezo a sentirme joven y me gustaría demostrarles cuan violento puedo llegar a ser, pero no quiero darles la razón, creo…
      8 y 9 de septiembre. Viajo de Madrid a Segovia cada mañana para trabajar con el claustro de un cole. Mientras Obama habla a una nación de jóvenes por televisión, nosotros trabajamos acerca de cómo programar y evaluar por competencias.
     10 de septiembre. Camino por el centro de Segovia hasta el colegio. Es una mañana fresca que se agradece ante la solina que caerá horas después sobre el acueducto. No me he olvidado de los jóvenes y de lo que la prensa, el profesorado y los tópicos dicen que son. Me paro ante un kiosco y los titulares borran la sonrisa mañanera de mi cara. “España a la cola de la educación” dice un periódico. Ya estamos, me digo. Como cada curso la OCDE ha publicado Education at a glance… Compro un par de periódicos y los llevo al aula conmigo. Hablamos sobre el nivel de rendimiento de nuestros jóvenes. Toreo algunos tópicos pero finalmente me dejo cornear por un miura, creo que fue Einstein quien dijo que es más difícil romper un átomo que un prejuicio. Me dicen que hoy los chicos son más violentos y estudian menos. Não faze mal, me digo a mí mismo, pienso en hacerme científico o torero y lidiar con átomos y miuras, quizás sea más fácil que lidiar con tópicos.
     17, 18 y 19 de septiembre. Viajo a Viena para pasar el fin de semana. Me ofrecen algunos periódicos austríacos en el avión. Con un escalofrío mi cuerpo me da una señal de aviso ante lo que me espera… tengo cierto reparo al pedir la prensa pero bueno, ¡quiero mejorar mi alemán! Ojeo el Kurier que para mi asombro habla sobre las nuevas generaciones de adolescentes. Leo unos párrafos, cierro los ojos y quiero gritar. Creo que el artículo es una traducción calcada de la amalgama de tópicos gastados que leí de camino a Lisboa el 31 de agosto. Me sorprende la falta de rigor en las afirmaciones. Ni una cifra, ni la cita de un autor de cualquier disciplina humana, ni la referencia de una publicación… sólo me gusta la foto de los chicos bailando en una discoteca…
     10 de septiembre. Pienso si quiero ser científico o torero.
    13 de octubre. Casi un mes después escribo estas líneas, por ahora sigo en la educación…

      Somos hijos de nuestros padres y de nuestra generación. Existen características propias al desarrollo evolutivo del ser humano que son comunes para todos como por ejemplo, la creación de una identidad en la adolescencia o la crisis de los cuarenta, y sin embargo, cada generación añade al listado de etapas sus propias peculiaridades. La psicología evolutiva, encargada del estudio del desarrollo humano enumera cuatro grandes fuentes para argumentar cómo somos: primero, nuestra genética y nuestra personalidad, el conjunto propio de rasgos que nos definen como personas en lo físico y en lo psicológico y que nos aportan consistencia en el comportamiento y la reacciones antes diferentes contextos; segundo, las características propias y reconocidas de cada etapa evolutiva en cuestión como la niñez, la adolescencia, la adultez, la vejez, el duelo o el camino hacia la muerte, por ejemplo; tercera, los atributos de la sociedad donde nos desarrollamos en interacción constante y cuarta, la características ontológicas, es decir, aquellas correspondientes a cada generación o grupos de generaciones. No podemos culpar o juzgar a los jóvenes por su rebeldía o por la búsqueda de una identidad, al igual que no culpamos a los ancianos por su serenidad; estas características son propias de cada etapa evolutiva. Al emitir juicios sobre las peculiaridades de los jóvenes de hoy debemos esforzarnos por saber distinguir entre las dos primeras fuentes y las dos últimas y argumentar nuestro discurso focalizando sobre todo, nuestra atención en las últimas.

viernes, 8 de octubre de 2010

Píldora 3: Este puente escucha a David el Bobo

      Feliz merecido puente a todos los profesores y educadores, pero ¡ojo! si vas en carretera no seas bobo...




jueves, 7 de octubre de 2010

Píldora 2: Un tesoro aún por descubrir

       Inauguro esta nueva sección de lecturas pedagógicas recomendadas en el día de la entrega del Nobel de Literatura a Vargas Llosa y me animo apostando por un libro básico, de tan básico que para algunos resulte una recomendación implícita, pero creo que es necesario enunciarla.

       Aunque alejado de las listas de libros más leídos, este título es una obra clave para todo educador sin distinción de área y que ejerza ante alumnos de todas las edades. Sin duda, el libro de cabecera por excelencia para el profesorado del siglo XXI que aunque escrito en el año 1997, mantiene intacta su modernidad y supo recoger las principales claves pedagógicas y didácticas esenciales para educar con criterio, sentido y sensibilidad, actitudes más que necesarias para el profesor de español en el mundo. “La educación encierra un tesoro” es un informe elaborado por la Comisión Internacional sobre la Educación de la Unesco, presidida por Jacques Delors, que configura los pilares básicos para garantizar el éxito en el proceso de enseñanza-aprendizaje a lo largo de toda la vida: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser; bases fundamentales del actual concepto de competencia comunicativa.

       A lo largo de sus páginas, el lector podrá encontrar un sinfín de momentos para apurar el subrayado y sentar las bases de su trabajo en el aula, con ejemplos novedosos de proyectos educativos de muy diversas enseñanzas en todos los rincones del mundo y con una sabia reflexión acerca del sentido último de la labor de nuestro trabajo como profesores de idiomas. Desde “la educación o la utopía necesaria” hasta la figura del “personal docente en busca de nuevas perspectivas”, esta “perla” educativa es la primera lectura obligada para lograr un saludable bienestar del profesorado con sus alumnos en lo personal y en lo profesional, más si cabe en la enseñanza que crece en un mundo cada vez más ávido de aprendizaje, donde alumnos y profesores conviven en el aula y desde realidades geográficas y culturales diferentes y únicas.

martes, 5 de octubre de 2010

Píldora 1: ¿En qué consiste la innovación educativa?

La escuela no es una entidad impermeable que no sienta los cambios del tiempo, ni de las ciencias, ni de nuestra sociedad. Si queremos que nuestros alumnos sepan, se integren en sociedad, encuentren un trabajo y sean felices, debemos lograr nuestros objetivos a partir de la organización de nuestro centro educativo, el trabajo entre los diferentes departamentos o ciclos y la acción docente que ocurre en el aula. El currículo es el esqueleto vivo incardinado que modifica el trabajo en la escuela, la escuela innova y se adapta a los nuevos tiempos a través de los cambios en el currículo. Cuatro son las grandes fuentes que permiten establecer las relaciones de transformación entre escuela y sociedad a través del currículo de los centros: la fuente psicológica, la fuente sociológica, la pedagógica y la epistemológica. La configuración del currículo se produce gracias a la participación de estas cuatro fuentes que actúan de manera interrelacionada.
         
         Imaginemos, por un momento, como eran las escuelas hace unos cincuenta años en España; cuando la sociedad, la pedagogía, las ciencias y lo que sabemos hoy de las personas, era tan diferente. Por ejemplo, hace cincuenta años, no sabíamos mucho acerca de la clonación de células vivas, la oveja Dolly sólo estaba en la imaginación de unos cuantos científicos y, por tanto, no aparecía en los libros de texto, al igual que no se decía nada de “quarks” o de la triple cadena en hélice del ADN humano (fuente epistemológica). Todo lo que los alumnos necesitaban saber, todavía podía agruparse en las páginas de una gran enciclopedia. Por otro lado, los ordenadores y la tecnología de la información y la comunicación no estaban tan desarrolladas y no era imprescindible su tratamiento en los centros, no existían los ordenadores de sobremesa y los alumnos de escuelas más aventajadas tenían que entender más de máquinas de escribir que de chips. Además, en aquel tiempo no sabíamos tanto sobre la versatilidad y flexibilidad del cerebro humano, (fundamentación psicológica) y se pensaba que sólo existía un tipo de inteligencia, que el cerebro a una edad adulta no podía aprender más o que aprender un idioma extranjero como el inglés, no era tan necesario, ya que entonces, debido al desarrollo de los medios de transporte (fundamentación sociológica) con suerte, podríamos llegar a Portugal o Francia una vez en nuestra vida.

         Para implementar cambios en un colegio es necesario estar atentos a las pistas que nos ofrecen cada una de estas fuentes del currículo, de acuerdo a los fenómenos que está ocurriendo en nuestro mundo y cómo nos obligan a afrontar nuevas transformaciones en la forma que enseñamos, trabajamos, nos organizamos y nos relacionamos con nuestros alumnos.
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El médico recomienda: No te olvides de tomar tu píldora diaria de pedagogía para crecer en innovación personal y profesional.